
La serie de Riot Games ha representado un espaldarazo a proyectos audiovisuales relacionados con los deportes electrónicos, que pueden ser una fuente de inspiración para el éxito de producciones futuras
Crear productos de animación sobre temáticas relacionadas con los videojuegos no es algo nuevo. Ni tampoco al revés, pues ha habido grandes ejemplos de videojuegos basados en personajes de animación. Pero si es cierto que algunos de los videojuegos han alcanzado una gran notoriedad gracias a un fenómeno relativamente reciente como son los eSports. Estos deportes electrónicos, que son una versión competitiva de la práctica de esta disciplina, hasta ahora centrada en el ocio, han pasado a ser un elemento de mesas, ya que está congregando cifras cercanas a los 500 millones de espectadores anuales.
Esto ha provocado una expansión importante para algunos títulos, que ya no son sólo conocidos por los aficionados a jugar con ellos, sino que también son populares para los seguidores de estos eventos competitivos. Además del conocimiento por parte de un público más amplio, muchos de ellos contienen un universo creativo de gran valía, puesto que cuentan con una trama, unos personajes, unas localizaciones y demás que pueden ayudar a crear productos audiovisuales que dan mucho juego.
El precedente de Arcane
Tal vez el mejor de los ejemplos sea el caso de Arcane. Procedente del mundo creativo de LOL, esta producción ha sido una de las más gratas sorpresas de los últimos años. Además de ser galardonada con premios de gran prestigio, como los “Annie” o los “Emmy” (donde ha marcado un hito), tuvo una recepción magnífica ente el exigente público “gamer”, pero también más allá de éste, ya que ha conquistado a muchas personas que están fuera del citado colectivo.
Bien es verdad que crear una producción que se base en el universo de League of Legends es una apuesta segura, teniendo en cuenta el tirón que tiene como el, probablemente, mayor estandarte de los eSports, con audiencias que se cuentan por millones y un tráfico ingente en los portales de pronósticos que siguen las diferentes competiciones de LOL, tanto a nivel internacional como local. Pero es que cabe señalar que este proyecto audiovisual se gestó con una perspectiva bien diferente: lejos de aprovechar la fama de este videojuego, se quiso crear un producto de gran calidad.
Otros ejemplos y futuros proyectos
Su impacto ha llevado a algunas plataformas ha preguntarse si este no debería ser un camino a tener en cuenta a la hora de enriquecer sus catálogos. Arcane es distribuida por Netflix, pero la empresa californiana ya cuenta con algún ejemplo más al respecto: se trata de Dota: Sangre de Dragón, inspirada en la gran némesis en los eSports de LOL, es decir el otro gran MOBA, Dota 2. Esta producción también aparece muy bien valorada y cuenta, ya, con tres temporadas. Sii bien no ha tenido el renombre de Arcane, está claro que también está siendo un producto muy rentable para la plataforma.

De hecho, Netflix ya ha podido comprobar que los videojuegos son una buena temática para ofrecer a sus usuarios, aunque algunos de ellos no están relacionados directamente con los eSports. Castlevania es uno de los títulos que han tenido éxito (y eso que hablamos de un juego que tiene una gran antigüedad), al igual que The Witcher. HBO, por su parte, ha estrenado recientemente la esperada The Last of Us, con gran fidelidad al juego y una crítica excelente. Parece que esta otra plataforma no quiere quedarse atrás en estos lares. Tampoco quiere hacerlo Amazon, que pronto lanzará una producción basada en el conocido juego de PlayStation God of War.
Pero, volviendo a los eSports, quedan muchos filones por explotar a nivel argumental. Tal vez los “shooters” sean un género al que se le pueda sacar bastante partido. Call of Duty es una saga importante con personajes muy definidos que podría dar mucho juego. También otros títulos más tácticos, como Valorant (Riot ya tiene experiencia, gracias a Arcane, sobre lo que es convertir un juego en serie). Y lo mismo se puede decir de la modalidad “Batlle Royale”, con ejemplos como Apex Legends o Fortnite, que pueden convertirse en serie o en película.
En definitiva, todo un universo a descubrir (más bien, varios universos). De hecho, es muy probable que, en algunos casos, ya se haya iniciado una ronda de negociaciones o, al menos, se estén estudiando algunas de estas posibilidades para poder concretar proyectos. Teniendo en cuenta la tendencia al alza de los eSports, lo más probable es que vayamos a tener noticias al respecto en un periodo no muy largo de tiempo.
